Pablo Cruz, investigador CONICET de la UE CISOR, participa activamente en un proyecto internacional integrado por especialistas de distintas regiones del mundo, orientado a estudiar sobre la creación de la división de la riqueza y las desigualdades sociales.
El proyecto busca comprender las causas y consecuencias a largo plazo de la desigualdad, utilizando un enfoque novedoso para la arqueología: la investigación sintética. De esta manera, el estudio examina, por ejemplo, la distribución del tamaño de las casas como medida de riqueza en la prehistoria, para luego poner en correlación estos datos con la riqueza y renta de los hogares en las sociedades contemporáneas.
La investigación cuenta con el aporte de científicos en distintas áreas de los cinco continentes, desde la prehistoria lejana, por ejemplo, el neolítico europeo y el Indus (Mohenjo Daho), hasta el pasado reciente como Nueva Zelanda, Isla de Pascua y los Andes. De esta forma, el proyecto permite configurar una imagen global más completa de los patrones generales de la desigualdad de la riqueza desde el Neolítico que apoya un análisis comparativo más profundo de la evolución de las desigualdades.
El programa de investigación parte de una concepción de la arqueología como una disciplina ineludible para examinar los procesos sociales a largo plazo: los estudios arqueológicos “pueden utilizarse para ampliar la comprensión científica de la dinámica social humana, reparar las injusticias del pasado, empoderar a las comunidades descendientes y contribuir a la formulación de soluciones a los problemas contemporáneos”, señalan los especialistas integrantes de la Coalición para la Síntesis Arqueológica (CfAS), organizadora de este importante estudio.
El proyecto está administrado por el Centro de Síntesis Colaborativa en Arqueología (Universidad de Colorado) y se desarrolla bajo la coordinación de Scott Ortman (Universidad de Colorado), Amy M Bogaard (Universidad de Oxford) y Tim Kohler (Universidad del Estado de Washington). Las acciones de investigación son desarrolladas por científicos de Estados Unidos, Inglaterra, Nueva Zelanda, Alemania, Sudáfrica y Argentina, siendo Pablo Cruz el único representante de nuestro país enfocado en el estudio del espacio andino.